¿Qué se puede comer en Marruecos?
¿Qué se puede comer en Marruecos? Si estás organizando tu viaje, es normal que te preguntes qué platos encontrarás durante el recorrido. La gastronomía marroquí es uno de los grandes atractivos del país y cambia mucho de una región a otra: no se come lo mismo en la costa atlántica que en Fez, Marrakech o el desierto de Merzouga.
Después de muchos años recorriendo el país y acompañando a viajeros en nuestras rutas privadas por Marruecos, hemos comprobado que la comida forma parte esencial de la experiencia. Desde un tajine cocinado lentamente hasta una pastilla en Fez, una tanjia en Marrakech o una medfouna en el desierto, cada etapa permite descubrir sabores diferentes y conocer mejor la cultura marroquí.
En esta guía te contamos qué se puede comer en Marruecos, cuáles son los platos más típicos y qué especialidades merece la pena probar durante una ruta por el país.
Si te apetece descubrir Marruecos a través de sus paisajes, sus ciudades y también su gastronomía, puedes consultar nuestra ruta privada por Marruecos.

¿Cómo es la gastronomía de Marruecos?
La gastronomía marroquí es una de las más variadas y aromáticas del norte de África. Gran parte de su personalidad se debe al uso de especias como el comino, el jengibre, la canela, el pimentón o el ras el hanout, una mezcla tradicional que aporta un sabor único a muchos de sus platos.
Los ingredientes cambian según la región que visites. En la costa atlántica y mediterránea predominan el pescado y el marisco fresco, mientras que en el interior del país son mucho más habituales las carnes de cordero, ternera y pollo, protagonistas de muchas recetas tradicionales.
Nuestros viajeros siempre nos hacen la misma pregunta: ¿Qué se puede comer en Marruecos? Si tu ruta incluye el desierto de Merzouga, no esperes encontrar pescado fresco. Allí la cocina bereber gira en torno a la carne, las verduras, las legumbres y el pan tradicional, dando lugar a platos tan auténticos como la medfouna o pizza bereber, una de las especialidades más representativas de la zona.
El pollo también está muy presente en la cocina marroquí, ya sea preparado a la brasa en brochetas o cocinado lentamente en un tajine, el tradicional recipiente de barro que da nombre a uno de los platos más conocidos de Marruecos.

El tajine, el plato más famoso de Marruecos
El tajine es, probablemente, el plato más representativo de la gastronomía marroquí. Su nombre hace referencia tanto al recipiente de barro con tapa cónica en el que se cocina como al propio guiso. Gracias a su cocción lenta, la carne, el pescado y las verduras conservan todo su sabor y quedan especialmente tiernos.
Existen muchas variedades de tajine. Los más habituales son los de pollo con limón en salmuera y aceitunas, cordero con ciruelas, ternera con verduras o pescado con verduras y especias. Cada región de Marruecos tiene sus propias recetas y pequeños secretos que hacen que ningún tajine sea exactamente igual a otro.
En Dromedario Volador siempre animamos a nuestros viajeros a probar distintos tajines a lo largo de la ruta. Descubrir cómo cambia este plato entre Marrakech, Fez o el sur de Marruecos forma parte de la experiencia de conocer la auténtica gastronomía marroquí.

El cuscús, el plato tradicional de los viernes
Si hay un plato que forma parte de la tradición marroquí, ese es el cuscús. Elaborado con sémola de trigo cocida al vapor, se sirve acompañado de verduras, garbanzos y carne, normalmente pollo, cordero o ternera. Es un plato sencillo en apariencia, pero requiere tiempo y una preparación muy cuidada.
En Marruecos, el cuscús no es solo una receta tradicional, también es un símbolo de reunión familiar. Lo más habitual es prepararlo los viernes, el día más importante de la semana para los musulmanes, cuando muchas familias se reúnen después de la oración del mediodía para compartir la comida.
Si tienes la oportunidad de probar un cuscús casero durante tu viaje, no lo dudes. Su sabor y su textura son muy diferentes a los que solemos encontrar fuera de Marruecos y forman parte de una de las experiencias gastronómicas más auténticas del país.

Harira, la sopa más tradicional de Marruecos
La harira es la sopa más conocida de la gastronomía marroquí. Se elabora con tomate, garbanzos, lentejas, verduras, carne (normalmente ternera o pollo), fideos finos y una mezcla de especias que le aportan un sabor muy característico.
Aunque puede encontrarse durante todo el año, la harira tiene un papel muy especial durante el Ramadán, ya que tradicionalmente es uno de los primeros platos que se toman al finalizar el ayuno cada tarde.
Es una sopa muy completa y reconfortante, especialmente recomendable durante los meses más frescos o para comenzar una comida tradicional marroquí.

Los dulces típicos de Marruecos
La repostería marroquí es una de las más apreciadas del norte de África. La mayoría de los dulces se elaboran con ingredientes como almendras, miel, sésamo, agua de azahar o cacahuetes, y suelen acompañarse de un vaso de té a la menta. Si eres amante de los postres, en Marruecos encontrarás auténticas delicias.
Chebakia
La chebakia es probablemente el dulce más tradicional de Marruecos. Se elabora con una masa aromatizada con especias, frita, bañada en miel y espolvoreada con semillas de sésamo. Es especialmente popular durante el Ramadán y en ciudades como Fez resulta deliciosa.
Briouat
Los briouats son pequeños triángulos de pasta filo que pueden prepararse tanto en versión dulce como salada. Los dulces suelen ir rellenos de almendras y miel, mientras que los salados se elaboran con pollo o carne picada.
Cuernos de gacela
Los cuernos de gacela (Kaab el Ghazal) son unos delicados pastelitos elaborados con una fina masa rellena de pasta de almendra aromatizada con agua de azahar. Son uno de los dulces más elegantes de la repostería marroquí.
Sellou
El sellou es una mezcla de harina tostada, almendras, sésamo, mantequilla y especias. Se consume especialmente durante el Ramadán y recuerda, por su textura, a un polvorón muy aromático.
Basboussa
La basboussa es un bizcocho elaborado con sémola, bañado en almíbar y decorado con coco rallado o frutos secos. Es un postre muy popular en numerosos países árabes y también forma parte de la repostería marroquí.
Milhojas marroquí
El milhojas marroquí combina finas capas de hojaldre con crema pastelera y suele decorarse con azúcar glas o chocolate. Es un dulce muy habitual en las pastelerías de Marruecos y resulta perfecto para acompañar un té a la menta.
Los desayunos tradicionales de Marruecos
Además de los platos tradicionales, merece la pena descubrir los desayunos marroquíes. Durante un viaje por Marruecos encontrarás especialidades como el msemen, el baghrir, conocido como el «crepe de los mil agujeros», o el popular sfenj, el buñuelo marroquí que suele acompañarse con un té a la menta.
Son recetas sencillas, pero forman parte del día a día de las familias marroquíes y permiten descubrir otra faceta de la gastronomía del país.
La mejor forma de descubrir la gastronomía de Marruecos
La gastronomía marroquí cambia a medida que recorres el país. En el norte encontrarás recetas con influencia mediterránea, en las ciudades imperiales descubrirás platos tradicionales como la pastilla o la tanjia, en la costa disfrutarás de pescado fresco y, cuando llegues al desierto, podrás probar especialidades bereberes como la medfouna.
Por eso, una de las mejores formas de conocer la cocina marroquí es realizar una ruta por el país. Cada etapa ofrece nuevos paisajes, mercados, aromas y recetas que forman parte de la experiencia de viajar por Marruecos.
Si estás preparando tu viaje, te invitamos a descubrir nuestras rutas privadas por Marruecos. Diseñamos itinerarios a medida que pueden comenzar en Fez, Marrakech, Casablanca o Tánger, recorriendo los lugares más emblemáticos del país y permitiéndote descubrir también la riqueza gastronómica de cada región.
Consejo Dromedario Volador: si tienes alguna intolerancia alimentaria
Si tienes alguna intolerancia alimentaria, como celiaquía o intolerancia a la lactosa, te recomendamos llevar desde casa algunos alimentos que puedan sacarte de un apuro, especialmente si vas a recorrer zonas rurales o el desierto.
Aunque cada vez hay más restaurantes adaptados en ciudades como Marrakech, Fez o Casablanca, en Marruecos todavía no existe una cultura tan extendida sobre las intolerancias alimentarias. En muchos establecimientos pequeños puede resultar difícil encontrar alternativas específicas o garantizar que no exista contaminación cruzada.
Un poco de pan sin gluten, galletas, barritas energéticas o algún tentempié pueden darte mucha tranquilidad durante el viaje, sobre todo en los desplazamientos entre ciudades o durante la estancia en el desierto.
Si viajas con Dromedario Volador, avísanos antes de comenzar la ruta para que podamos informar a los alojamientos y restaurantes de tus necesidades alimentarias. Siempre haremos todo lo posible para que disfrutes del viaje con tranquilidad.