FAQs
La moneda oficial en Marruecos es el dírham (DH). El cambio actual es de 11 DH por cada euro. Recomendamos cambiar dinero en el aeropuerto por su comodidad y seguridad.
En las grandes ciudades, muchos establecimientos aceptan tarjeta de crédito, especialmente en centros comerciales, hoteles y grandes superficies. Sin embargo, en zonas rurales o pequeñas poblaciones, el pago en efectivo es lo común. También encontrarás cajeros automáticos en las principales ciudades.
El regateo es una práctica habitual en Marruecos, especialmente en los zocos. Es importante saber el precio que estás dispuesto a pagar y mantener firme tu postura sin mostrar demasiado interés. No es recomendable ofrecer precios demasiado bajos, ya que, se considera una falta de respeto.
Las personas que viajen con pasaporte español necesitan que éste tenga una validez de mínimo 3 meses a partir de la fecha de regreso del viaje. No es necesario ningún tipo de visado. Para otras nacionalidades se debe consultar con el consulado o embajada pertinente.
El árabe es el idioma oficial y el francés es cooficial. Sin embargo, en muchas áreas turísticas y urbanas también se hablan otros idiomas, como el español y el inglés.
Es importante mantener buenos hábitos de higiene, como lavarse las manos con frecuencia y beber agua embotellada. Evita consumir hielo en refrescos, ya que puede causar trastornos intestinales. Para prevenir problemas digestivos, también es recomendable comer alimentos bien cocidos.
Es aconsejable llevar medicamentos básicos como antiinflamatorios (Ibuprofeno), medicamentos para cortar la diarrea, crema protectora solar y antibióticos para emergencias.
Un riad en Marruecos, es una casa tradicional marroquí caracterizada por un patio interior alrededor del cual se distribuyen las habitaciones y áreas comunes. La palabra «riad» proviene del árabe y significa «jardín», reflejando la importancia de este espacio central en la arquitectura marroquí. Estos patios suelen estar adornados con fuentes, plantas y mosaicos, creando un oasis de tranquilidad en medio de las bulliciosas medinas.
Sí, es necesario viajar a Marruecos con un seguro de viaje, y desde nuestra experiencia es algo que recomendamos encarecidamente.
Esto cobra todavía más importancia si durante el viaje se realizan actividades que implican cierto riesgo, como quads o buggies en el desierto, rutas por zonas remotas, caminatas o cualquier experiencia fuera de los núcleos urbanos. En caso de accidente, la asistencia médica privada puede resultar costosa y un seguro adecuado cubre gastos médicos, traslados, hospitalización e incluso una posible repatriación.
Marruecos utiliza una electricidad de 220 voltios y enchufes del tipo europeo. Si tus dispositivos no son compatibles, necesitarás un adaptador para enchufes.
No, no es obligatoria ninguna vacuna específica para viajar a Marruecos si viajas desde España u otros países europeos. Marruecos no exige certificados de vacunación para la entrada al país.
Sí, se puede llevar comida en la maleta al viajar a Marruecos, siempre que se trate de alimentos no perecederos y correctamente envasados. Es habitual que los viajeros lleven snacks, galletas, barritas energéticas, frutos secos o productos específicos, como alimentos sin gluten o veganos, para su consumo personal durante el viaje.
No está permitido introducir alimentos frescos de origen animal. Si la maleta se factura, es posible llevar este tipo de comida en su interior sin problema, siempre que cumpla con estas condiciones.
Si eres vegano es importante tener en cuenta que la dieta va a estar bastante limitada. En Marruecos no existe una cultura vegana como tal y muchos platos tradicionales incluyen carne, caldo animal, mantequilla o huevo.
Aunque se pueden encontrar opciones sencillas como tajines de verduras, ensaladas, legumbres o arroz, no siempre es fácil garantizar que los platos sean 100 % veganos.
Desde Dromedario Volador hacemos todo lo posible para adaptar las comidas, dentro de las posibilidades reales del destino.
Viajar a Marruecos teniendo alguna intolerancia alimentaria es posible, pero conviene hacerlo con información clara y siendo realistas. En Marruecos no existe una cultura extendida sobre alergias e intolerancias, por lo que no es habitual encontrar menús especiales ni una comprensión profunda de conceptos como la contaminación cruzada. La cocina local utiliza con frecuencia ingredientes como harina, sémola, pan o caldos preparados, que pueden suponer un problema para ciertas intolerancias.
Desde Dromedario Volador hacemos todo lo que está en nuestra mano para que el viaje sea un éxito. Tratamos de adaptar las comidas dentro de las posibilidades de la gastronomía local, acompañando y explicando la situación siempre que es necesario
La mejor época para viajar a Marruecos depende del tipo de viaje que tengas en mente, pero en general es un destino que se puede disfrutar durante todo el año. En Dromedario Volador organizamos rutas los 12 meses, adaptando los itinerarios, ritmos y alojamientos a cada temporada.
La primavera y el otoño suelen considerarse las épocas más equilibradas por sus temperaturas agradables, ideales tanto para ciudades imperiales como para rutas por el sur y el desierto. El verano, aunque más caluroso en algunas zonas, es perfectamente viable ajustando horarios y priorizando alojamientos con buenas condiciones. El invierno es ideal para el desierto y el sur, con días soleados y temperaturas suaves, aunque las noches pueden ser frías.
En definitiva, no existe una única “mejor” época, sino la mejor época para ti, según tus fechas, intereses y tipo de experiencia. Nuestro trabajo consiste precisamente en diseñar la ruta más adecuada en cualquier momento del año para que el viaje sea un éxito.
En Marruecos no existe un código de vestimenta obligatorio para los viajeros, pero sí es recomendable vestir de forma respetuosa y práctica, adaptándose a la cultura local y al tipo de viaje que se realice. En ciudades como Marrakech, Fez o Casablanca hay bastante tolerancia, especialmente en zonas turísticas, pero aun así conviene evitar ropa excesivamente corta o muy ajustada, sobre todo al pasear por medinas, pueblos tradicionales o al visitar lugares religiosos.
Lo más aconsejable es llevar ropa cómoda, holgada y ligera, que cubra hombros y rodillas, no solo por respeto cultural, sino también por protección frente al sol y el calor. En el desierto y en rutas por el sur, prendas largas de algodón o lino, un pañuelo para el cuello o la cabeza y calzado cerrado son especialmente útiles.
En general, vestir de manera discreta, facilita la interacción con la población local y hace que el viaje sea más cómodo y agradable. Adaptarse al entorno forma parte de la experiencia y se valora mucho en la cultura marroquí.
Sí, se puede viajar a Marruecos durante el Ramadán sin problema. El país sigue funcionando con normalidad, aunque durante el día, las ciudades se envuelven en una calma profunda, mientras que las noches se llenan de vida, bullicio y alegría.
Viajar en estas fechas permite vivir un Marruecos más auténtico y tranquilo, siempre que se mantenga una actitud respetuosa con las costumbres locales.
Sí, viajar a Marruecos es seguro y, de hecho, es considerado uno de los países más seguros de África. Cuenta con una gran estabilidad, una fuerte presencia policial y una larga tradición de hospitalidad hacia el viajero. Como en cualquier destino, es recomendable usar el sentido común y tomar precauciones básicas, pero en general Marruecos es un país tranquilo y preparado para recibir turismo, tanto en ciudades como en zonas rurales y desérticas.