Dónde comer en Fez: gastronomía y consejos para el viajero
Comer en Fez forma parte de la experiencia de conocer una de las ciudades más fascinantes de Marruecos. Al recorrer la medina de Fez encontraréis desde pequeños establecimientos de comida tradicional hasta restaurantes y riads donde descubrir algunos de los platos más conocidos de la gastronomía marroquí.
Pero elegir dónde comer en una ciudad que no conocemos no siempre resulta sencillo. Los precios, el tipo de establecimiento y la forma de presentar los platos pueden variar considerablemente, especialmente entre las zonas más turísticas y los lugares frecuentados habitualmente por la población local.
En esta guía no vamos a recomendar restaurantes concretos. Preferimos explicaros qué podéis comer en Fez, qué tipos de establecimientos encontraréis y algunos consejos prácticos para que podáis elegir según vuestros gustos y presupuesto una vez estéis en la ciudad.
Qué comer en Fez: platos típicos que encontraréis
La gastronomía de Fez es una de las más tradicionales de Marruecos. En sus restaurantes y casas de comidas encontraréis muchos de los grandes clásicos de la cocina marroquí, aunque algunos platos y preparaciones están especialmente ligados a la ciudad.
El tajine es uno de los platos más habituales y puede prepararse con pollo, ternera, cordero o verduras. También encontraréis cuscús, que tradicionalmente se consume especialmente los viernes, aunque en las zonas turísticas suele estar disponible otros días de la semana.
Uno de los platos más característicos de Fez es la pastela, elaborada tradicionalmente con finas hojas de masa y un relleno que combina sabores dulces y salados. Es uno de esos platos que merece la pena probar durante una visita a la ciudad.
También son habituales las brochetas de carne, las ensaladas marroquíes, las sopas como la harira y diferentes tipos de panes que acompañan prácticamente todas las comidas.
Y si os gustan los dulces, encontraréis una gran variedad de pastelería marroquí, generalmente preparada con almendras, miel, sésamo y agua de azahar, casi siempre acompañada por el tradicional té a la menta.
Dónde comer en Fez
En Fez encontraréis opciones muy diferentes para comer, especialmente dentro y alrededor de la medina. La elección dependerá de si buscáis una comida sencilla, probar cocina tradicional marroquí o sentaros tranquilamente en un restaurante.
Dentro de la medina hay pequeños restaurantes y establecimientos de comida local, además de puestos donde se preparan bocadillos, brochetas, sopas y otros platos sencillos. Son una opción habitual para una comida rápida durante el recorrido por la ciudad.
También encontraréis restaurantes instalados en antiguos riads y casas tradicionales. Suelen ofrecer una experiencia más tranquila y una carta centrada en platos de la gastronomía marroquí.
Fuera de la medina, especialmente en la zona más moderna de Fez, la oferta es diferente y encontraréis restaurantes, cafeterías y establecimientos de distintos estilos.
No es necesario llevar decidido de antemano dónde comer cada día. Fez cuenta con muchas opciones y, dependiendo de la zona en la que os encontréis y del tipo de comida que os apetezca, podréis elegir sobre la marcha.
Consejos para comer en Fez
Como en cualquier destino, conviene aplicar un poco de sentido común a la hora de elegir dónde comer. En establecimientos sencillos o puestos de comida, fijaos en la limpieza, la conservación de los alimentos y, especialmente, en que carnes y otros productos que lo requieran estén bien cocinados.
Para beber, recomendamos utilizar agua embotellada. Si tenéis alguna alergia, intolerancia alimentaria o seguís una dieta especial, es aconsejable explicarlo claramente antes de pedir, ya que no todos los establecimientos están acostumbrados a gestionar este tipo de necesidades.
También conviene recordar que los horarios y el funcionamiento de algunos establecimientos pueden cambiar durante el Ramadán, especialmente fuera de las zonas más turísticas.
Y, sobre todo, aprovechad vuestra estancia para descubrir la gastronomía local. Comer en Fez también es una forma de conocer la ciudad, sus costumbres y una parte importante de la cultura marroquí.