Las propinas en Marruecos
Las propinas en Marruecos forman parte de la vida cotidiana mucho más de lo que estamos acostumbrados en España. Durante un viaje os daréis cuenta enseguida: se deja propina al tomar un café, en un restaurante, al utilizar determinados baños públicos, a quien os ayuda a aparcar o a una persona que os presta una pequeña ayuda.
No significa que exista una cantidad obligatoria para cada situación ni una norma escrita sobre cuánto hay que dejar. La propina está muy extendida en Marruecos, pero la cantidad depende del servicio recibido y de la generosidad de cada persona.
Lo mismo ocurre durante una ruta por Marruecos. Es habitual que los viajeros dejen una propina al conductor al finalizar el viaje y también pueden hacerlo con guías u otras personas que les hayan atendido durante el recorrido. En el caso de los conductores, por ejemplo, no existe una cantidad estipulada: cada viajero decide libremente cuánto quiere dejar en función de su experiencia y de su propia generosidad.
Por eso, más que intentar establecer una tabla rígida de cantidades, queremos explicaros cómo funcionan realmente las propinas en Marruecos y en qué situaciones os encontraréis con esta costumbre durante vuestro viaje.
En Marruecos la propina está presente en muchos pequeños momentos del día a día: no existe una cantidad fija, pero dejar algo cuando hemos recibido un servicio es una costumbre muy extendida.
Cuidado con los falsos guías: una propina que puede dejar de ser voluntaria
Hay una situación que conviene diferenciar de las propinas habituales en Marruecos: la de algunas personas que se ofrecen espontáneamente a acompañar al viajero, especialmente en zonas turísticas como la medina de Marrakech y en otras medinas del país.
Puede empezar con algo tan sencillo como indicaros dónde está una calle, deciros que el lugar que buscáis está cerrado o asegurar que os acompañarán porque vuestro destino es difícil de encontrar. Si aceptáis que esa persona camine con vosotros y os guíe durante un rato, es muy posible que al final espere dinero a cambio y que la cantidad que solicite ya no se parezca demasiado a una propina voluntaria.
La forma más sencilla de evitar esta situación es también la más fácil: si no queréis contratar ningún servicio, no dejéis que nadie os acompañe. Podéis agradecer la indicación y continuar vuestro camino por vuestra cuenta.
Y si realmente necesitáis un guía para conocer una ciudad, lo recomendable es hacerlo con un guía oficial, sabiendo desde el principio qué servicio estáis contratando.
Si alguien se ofrece a acompañaros y no queréis contratar ningún servicio, dejadlo claro desde el principio: evitaréis que una simple indicación termine convirtiéndose en una propina exigida.
¿Cuánto se deja de propina en Marruecos?
No existe una respuesta única. En Marruecos no hay una cantidad establecida para las propinas y, dependiendo del servicio, podemos estar hablando de unas pocas monedas o de una cantidad mayor.
En las situaciones más cotidianas las cantidades suelen ser pequeñas. Por ejemplo, después de tomar un café es habitual dejar alrededor de 4 o 5 dírhams. En determinados baños públicos atendidos por una persona se suelen dejar 1 o 2 dírhams. Si alguien os ayuda a aparcar o realiza algún pequeño servicio, también es habitual dejar unas monedas.
En restaurantes, hoteles, guías o servicios que implican una atención más prolongada, la cantidad ya dependerá mucho más del servicio recibido, del importe de la cuenta y de la satisfacción de cada viajero.
Por eso, las cantidades anteriores deben entenderse únicamente como ejemplos para que tengáis una referencia, no como tarifas. Veréis que, una vez llevéis unos días viajando por Marruecos, esta costumbre resulta mucho más natural de lo que puede parecer antes de llegar.
Para las pequeñas propinas del día a día, llevar algunas monedas y billetes pequeños de dírhams os resultará especialmente práctico.
Las propinas a conductores y guías en Marruecos
Cuando hablamos de servicios que acompañan al viajero durante más tiempo, como un conductor durante una ruta privada por Marruecos o un guía, no podemos hablar de una cantidad recomendada. No existe una norma ni un porcentaje establecido.
En nuestras rutas privadas vemos situaciones completamente diferentes. Hay viajeros que dejan una cantidad pequeña y otros que son especialmente generosos. Ambas decisiones son personales y dependen exclusivamente de cada viajero, de su satisfacción con el servicio recibido y de lo que considere oportuno.
En Dromedario Volador nunca establecemos una cantidad para la propina de nuestros conductores. El servicio está incluido en el precio de la ruta y la propina, si el viajero decide dejarla, es siempre voluntaria.
Lo que sí conviene entender es que en Marruecos las propinas tienen un valor importante para muchas de las personas que trabajan en el sector servicios. Para conductores, guías, camareros, personal de alojamientos y otros trabajadores, estas pequeñas o grandes gratificaciones pueden convertirse en un complemento a sus ingresos mensuales.
Por eso una propina puede ser recibida con especial agradecimiento, pero eso no significa que el viajero tenga que sentirse obligado ni que exista una cantidad correcta. La generosidad no se puede convertir en una tarifa.
Una buena propina puede ser una magnífica forma de agradecer a quien ha contribuido a vuestro viaje, pero la cantidad siempre debe decidirla quien la entrega.
¿Y qué pasa si no dejamos propina en Marruecos?
No pasa nada. Como hemos explicado, la propina no es obligatoria y nadie debería imponeros cuánto tenéis que dejar. Ahora bien, una cosa es la teoría y otra conocer las costumbres del país.
En determinados lugares, especialmente cuando alguien espera una pequeña propina por un servicio, marcharse sin dejar nada puede provocar alguna cara de pocos amigos. Incluso es posible que, mientras os alejáis, escuchéis de fondo algún comentario en árabe que probablemente no sean precisamente flores.
No hay que darle mayor importancia. Forma parte también de esas pequeñas diferencias culturales que uno descubre viajando. Si habéis recibido un buen servicio y queréis agradecerlo, dejáis una propina; y si consideráis que no corresponde, continuáis vuestro camino.
Y si escucháis algo en árabe mientras os alejáis… quizá sea mejor no pedir traducción. 😄